Death 's winds
Episodio 3: Alas de muerte

El autor a veces piensa que el mundo es gracioso e irónico...
Todos corremos carreras en contra de una entidad a la que llamamos tiempo, luchamos contra esa animación que osamos llamar vida.
Desde pequeños somos entrenados en instituciones especiales, donde se nos enseñan las reglas básicas de la convivencia en nuestro modelo utópico de sociedad, ignorando las autoridades que si bien nosotros forjamos nuestro propio futuro, la semilla de nuestra propia maldad, codicia y pecado viene con nosotros desde el nacimiento, sin tener esto que ver con el Pecado Original de nuestros padres, sino con la esencia de nuestra alma. Es por eso que el autor no cree en el destino, sino por el contrario, cree en el origen de nuestra existencia.
Y eso tiene que ver un poco con una de las grandes luchas y miedo del hombre contemporáneo, la identidad.... masas enteras son movilizadas a su propia destrucción en pos de la identidad que los une y a las cuales pretenden pertenecer, es increíble como entregamos todo por un deporte, por un tipo determinado de música, o por creerle a un carismático personaje. Ese el concepto de la masa, la ignorancia y la desesperanza alimentan a la fuerza de la masa...
A esto le debemos sumar un nuevo factor: globalización... la globalización nos lleva al consumismo conciente y despreocupado.
Pero la globalización es la nueva forma de la selección natural planteada hace ya tiempo por Darwin; solo sobrevivirá el mas fuerte.

El desamparo, el miedo y la soledad junto con una pequeña pizca de maldad y belicosidad, es el olor que atrae a las criaturas que moran en el fondo del abismo, los hijos del fuego eterno. Ellos pueden olerlos, saborearlos, devorarlos y consumirlos. Cada vez mas almas de seres humanos se ven despojadas de razón para existir, mucha gente queda fuera de la masa, de la globalización, sin identidad, cuando pierdes todo eso ahí es cuando llegan ellos......

Eran una de esas típicas tardes de otoño, con esa garúa fina que atraviesa el cabello y las cejas y molesta en los ojos... Diego miró largamente la casa de antigüedades, pequeña y del estilo típico de las casas del barrio de Floresta, escuchaba el tren aullar mientras el agua se le escurría entre los labios... No quería hacerlo pero necesitaba la paga para su dosis de medicamentos además ya sabia donde encontrarlo y el cliente ya estaba dispuesto a pagar. Un antiguo libro con tapas de cuero rojo es lo que le habían dicho, en una caja de vidrio ubicada en el centro de la sala de ventas, el cliente nunca estaba ahí, solo dejaba mensajes con las instrucciones y los suculentos adelantos, porque preocuparnos por otro excéntrico con dinero, en esta tierra de oportunidades abundan imbéciles como ese.
La ventana estaba cómodamente trabada como para entrar en esa casa tan vieja como para tener un sistema de alarmas, no reparo en un ningún momento es ese hermoso rechinar de las maderas del piso, todo olía a moho con ese halo verdoso que cubre todo lo viejo y roído por el tiempo, cuando tomo el libro entre sus manos, quedo absorto escuchando el ruido de las cadenas, si cadenas, unas cadenas enfurecidas bramaban en el interior del libro, tanto de asusto que trato de apagar el sonido ocultando el libro entre sus ropas, pero sintió sobre la piel el frío del metal agitándose, de las cadenas moviéndose y lacerando su carne....
Tal fue clamor del grito de dolor, que Diego jamás reparo en la bocanada de fuego que soltó la escopeta 16mm, cuyo dueño de había cansado de tanta inseguridad, de tanto temer a los rateritos que pasados en su cócteles de drogas, habían amenazado tantas veces a su familia...
Lo ultimo que vio Diego, como tal, fue las suelas de sus propias zapatillas, gastadas de tanto huir, de los demás y de sí mismo, vio sus pies caer junto a su cara con desplome tosco y húmedo........

Diego jamás se vio ir hacia una luz blanca.... Lo único que recordó, como tal, y después de mucho tiempo después, fue el ruidosa agitación de las cadenas

San Diego 11:2:1
Spawn 9:7:0:0